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27 Febrero 2011
...católicos, apostólicos, romanos, cogochos, internos, externos o mediopensionistas, todos en definitiva, siguen cabreados, mosqueados, hastiados, engañados. La culpa es de Entero, San Román, la mini lideresa o incluso de la ganadería de Buenavista, que termino mosqueando a Juncal, nuestro cronista taurino.
¿Qué hemos adelantado después de la semana de Fiestas?. Desde el punto de vista taurino, nada. Ha habido un retroceso. Estarán de acuerdo conmigo, mal que nos pese a los anti taurinos, que las corridas de toros son la locomotora que tira de las Fiestas de Valdemorillo. Si esta no carbura, el tren se para. En este aspecto, los valdemorillenses somos 150.000 € más pobres que hace unas semanas y dos tipos con nombres y apellidos (Entero y San Román) están descojonándose en su casa porque otro año más los lugareños han picado.
Como me imagino que hay un montón de intolerantes que no me admitirían “prohibir de raíz las corridas de toros en Valdemorillo como animal de compañía", he reflexionado acerca de un planteamiento alternativo al actual programa de Fiestas de San Blas. Solo desde el punto de vista de la promoción de los jóvenes. El asunto taurino no me interesa, ni entiendo, se lo dejo a sus aficionados. “Pa ellos llevan”.
>> Las actividades festivas son calcadas de un año parfa otro desde hace muchismimo tiempo, no hay inovación.
Las actividades festivas, son calcadas de un año para otro desde hace muchísimo tiempo. No hay innovación. Basta con fotocopiar el programa del año anterior, dar un poco de corrector, cambiar unos cuantos nombres y voilá, ya tenemos las del año siguiente.
Este año ha sido austero. Hagamos de la necesidad, virtud. Nuestra pregonera habló maravillas de tres tesoros ocultos en nuestro pueblo. Uno de ellos es la juventud. Asentemos sobre este pilar una parte importante de las actuaciones que se celebren en años venideros en el Pabellón de Fiestas. Hay numerosos grupos musicales y cantantes aficionados locales, de distintos estilos. También hay artistas de teatro, magos, payasos. No los metamos con calzador mal y a pocos, a deshora y sin pub licidad en el programa de fiestas . Creemos certámenes, festivales concretos, específicos dentro del las fiestas de San Blas. Que sirvan a nuestros jóvenes como banco de pruebas, como rampa de lanzamiento de sus sueños.
>> Si nosotros no ayudamos a nuestra juventud, no nos quejemos de que no lo hagan otros. No me diga la mini lideresa o el Equipo de Gobierno que salga el 22 de mayo que no hay dinero parfa hacerlo
En los pueblos de la Sierra Oeste hay también otros jóvenes trabajando con ilusión, pero sin oportunidades. Hablemos con esos ayuntamientos, trabajemos la idea, organicemos y planifiquemos el proyecto. Creemos una bolsa de artistas por especialidades de los diferentes municipios, que puedan actuar de forma intercambiable en los diferentes festivales que se organicen durante sus Fiestas en los años venideros, que roten con el objetivo de que algunos de ellos puedan dar el salto a un círcuito mayor. Si nosotros no ayudamos a nuestra juventud, no nos quejemos de que no lo hagan otros.
No me diga la mini lideresa o el Equipo de Gobierno municipal que salga el 22 de mayo que no hay dinero para hacerlo. No es verdad. Es muy barato el coste de llevar a cabo la idea. Pongan al abogado municipal a mirar hasta la última coma del contrato con San Román en la plaza de Toros para ver la forma de rescindir. Si las bodas eclesiásticas que ha unido Dios, las separa el hombre, como no se va a poder romper este matrimonio taurino que ofició la mini lideresa. Las arcas municipales, además, engordarán con el ahorro de la subvención y la menor contratación de grupos foráneos. Añadan señores políticos a los votantes incondicionales que tendrán en las madres, tías y abuelas de los artistas y hagán cuentas. Tampoco hay que ser tan altruistas. Que el despachito oficial también es importante.
Más facil aún es hacerlo en el ámbito deportivo: fútbol sala, fútbol 7, balonmano, baloncesto… Se trata de trabajar la cantera, dar la oportunidad a nuestros jovenes de lograr sus ilusiones y esperanzas. Nuestros jóvenes son con toda seguridad unos “cabroncetes” de mucho cuidado, que intentarán meternos, más pronto que tarde, en una residencia de la tercera edad. Que no vivamos hasta entonces con cargo de conciencia por no haber hecho todo lo posible por ellos.
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