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16 Enero 2011
«Somos completamente insignificantes en el Universo», dice a partir de su larga experiencia quien más sabe en España de la aventura espacial. «Lloré con el 'Apolo XIII'. Estaba convencido de que no volvían»
El Diario Montañes entrevista a quien fuera Director del Centro Espacial de Fresnedillas el histórico día que el hombre llegó a la Luna. siendo Fresnedillas de la Oliva el primer lugar de la Tierra donde se recibio la famosa comunicación de Amstrong: "un pequeño paso para el hombre, un gran paso para la Humanidad".
Luis Ruiz de Gopegui fue una de las pocas personas que presenciaron la llegada del hombre a la Luna y no tuvieron conciencia alguna de que era un momento histórico. Pudo ser porque pensaba que aquello no era más que el comienzo de un tráfico continuo, de una era en la que los viajes al satélite se sucederían cada poco tiempo. O pudo ser también porque, como director del centro espacial de Fresnedillas, era el máximo responsable de que la señal del momento en que la nave se posaba sobre la superficie lunar llegara a las instalaciones de la NASA y fuera difundida al mundo en perfecto estado.
Lo cierto es que Ruiz de Gopegui reconoce que no sintió nada especial. Ningún cosquilleo en el estómago, ninguna sensación de estar viviendo un día y una escena marcados para siempre en los anales de la era contemporánea. Ahora, retirado y ajeno a la agencia espacial estadounidense, para la que trabajó 30 años, Ruiz de Gopegui repasa su vida, desde la adolescencia en la durísima postguerra hasta los años felices en que, como él dice con una sonrisa, se sentía «un artista». Tras acabar la carrera, Ruiz de Gopegui empezó a trabajar en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). A los 25 años, consiguió una beca para ampliar sus estudios en California. Aquello no fue solo una experiencia académica, también fue una experiencia vital. Y eso que entonces no podía ni imaginar que su carrera profesional iba a estar vinculada a EE UU.
En otro mundo
Su salto a la NASA fue como cambiar de planeta. Allí había medios, exigencia, objetivos claros... Y además, la primera gran misión en la que la estación de Fresnedillas daba apoyo a la NASA cubriendo durante ocho horas al día la trayectoria de una nave fue precisamente la del 'Apolo XI', rumbo a la Luna.
Realidad y ficción
reinta años en la NASA marcan una vida. Pero no fue una etapa completamente dedicada a ver el espacio y seguir las naves. Como sucede en tantas empresas, un día fue promovido a un puesto superior, y entonces tuvo que empezar a dedicarse a asuntos mucho más mundanos que la contemplación del infinito y sus estrellas.
Ruiz de Gopegui ha escrito varios libros, entre ellos alguno de ciencia ficción. Parece inevitable en un científico relacionado con el espacio a quien le gusta escribir. En esa faceta, no ha conseguido tanto reconocimiento como su hija (Belén Gopegui) y acepta con humildad que muchos empiecen a referirse a él como el padre de la escritora, pero su aportación a la divulgación es relevante.
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