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29 Enero 2012
>> El 15,14 % de su población total esta en paro, alrededor del 40% de su población activa
Un desolador mini reportaje de los periodistas del periódico El Mundo Q. Alsedo y B.Díaz da cuenta de la vida diaria de los parados de Cadalso de los Vidrios, el municipio de la Comunidad de Madrid con el mas alto indice deparados por habitantes. 440 desempleados para una población total de 2.906 vecinos.
Unos chavales se hacen un porro en la plaza del Ayuntamiento de Cadalso de los Vidrios y bromean con el dueño de una joyería cercana, a la puerta de su negocio con las manos en los bolsillos: no es que no haya clientes, es que no hay un alma en la calle.
Entre risas, el hombre suelta: "Si es lo que yo digo: los jóvenes de Cadalso no están en paro porque... ¡Están todos colocaos!", se ríen todos. De alguna manera hay que llevarlo: Cadalso es, en proporción, el pueblo con más parados de Madrid: 440 desempleados de 2.906 habitantes.
"Es terrible, una pena", dice Laureano, pintor de brocha gorda. "Hace años teníamos dos canteras que funcionaban de maravilla: Levantina de Granitos cerró, y la otra está así así... Del campo se vivió en tiempos, pero está abandonado... Luego, para la construcción, llegaron un montón de inmigrantes latinos, marroquíes, rumanos, y muchos con el hundimiento se han vuelto a su país... Nada, una pena lo que ha pasado aquí".
Sale en ese momento del Ayuntamiento María, limpiadora: "¿El pueblo con más parados? En casa tengo a mi hijo David, con 33 años. Estuvo trabajando en el ladrillo... hasta hace ocho meses". En el bar La Escalera, cerca de allí, Andrés busca empleo desde un portátil. Tiene 38 años, está separado y con una hija, ha trabajado los últimos cinco como temporero en la localidad –"a lo que salía"– y se desespera buscando una aguja de empleo en un pajar de paro: "He hecho de todo, he estado de temporero en la vendimia, he currado de camarero... Aquí el alcalde lo ha hecho mal: ha dejado que vinieran a trabajar todos los rumanos, y los moros... ¿Y los de aquí, qué?", prosigue.
"A mí me han llegado a ofrecer 30 pavos al día y un bocadillo por montar andamios. Lo que no puede ser es que yo ganara más de camarero cuando empecé a trabajar de chaval que ahora en la construcción... Ni que desde que llegó el euro los sueldos hayan subido un 12% y algunas cosas un 400%. Con esta crisis cuatro van a hacer mucho dinero, y a los demás que nos den".
Sube la calle en ese momento Halid, marroquí de 28 años: "Llegué a España hace siete años desde Larache, estuve trabajando en un locutorio, después en la construcción, y desde hace seis meses estoy sin trabajo... Un mes más y me voy". ¿Adónde? Se encoge de hombros: "No sé".
Volvemos a la plaza. Jesús, de 18 años, cuenta que lleva "desde los 16" buscando trabajo, "y nada". Está opositando a Policía Nacional, dice sin mucha convicción. Denis, también de 18 años e hijo de rumanos, está en las mismas, aunque sí trabajó "tres años" en el ladrillo. -- Dos dependientas de las tiendas aledañas se suman al debate: "Es una pena lo de aquí... Es que no hay ni gente por la calle...". Es entonces cuando empieza a flotar en el ambiente cierto olor a marihuana.
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