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14 Septiembre 2011
Zarzalejo y el granito han conformado un todo indisoluble a lo largo de su más reciente historia. Los 20 años transcurridos entre 1960 y 1980 pueden considerarse como el apogeo de la manufactura de la piedra en esta localidad. Generaciones compuestas por abuelo, padre y nieto llegaron a trabajar simultáneamente en la misma empresa cantera.
Zarzalejo y el granito han conformado un todo indisoluble a lo largo de su más reciente historia. Los 20 años transcurridos entre 1960 y 1980 pueden considerarse como el apogeo de la manufactura de la piedra en esta localidad. Generaciones compuestas por abuelo, padre y nieto llegaron a trabajar simultáneamente en la misma empresa cantera. Sin embargo, los más jóvenes no continuaron este hermoso oficio de la talla en piedra y a principios de los 90 el relevo generacional no se produjo. Los activos canteros envejecieron. Afortunadamente, los maestros siguen tallando conforme a la "ley" de cada piedra y consiguen exclusivas piezas de masónica factura. La Cooperativa de Canteros "San Pedro" taller, fundada en 1962, acaba de llevar a cabo los trabajos de restauración sobre el Caño Viejo de Zarzalejo con el mismo espíritu artesano con que siempre se trabajo el granito.

Zarzalejo hizo del granito base de su economía en la década de los 60. De alguna u otra forma todas las familias estuvieron ligadas a la piedra. Fue un párroco, quién agrupara en 1962 a 152 socios bajo el nombre de Cooperativa Cantera San Pedro. Actualmente, este número de socios ha descendido hasta 9 y tan sólo 5 maestros canteros siguen tallando a mano el maleable granito que se presenta en esta zona bajo dos denominaciones: piedra blanco rafaela o gris Escorial.
Los trabajos de cantería son a mano y por lo tanto, artesanos. “Queda poca gente, somos de las pocas empresas de la sierra que lo hacen porque trabajos de taller, de corte de piedras, hay muchos pero cantería artesana y trabajo manual de cantero labrando a penas se hace”. Comenta Nuria Álvarez, socia de la cooperativa.
La piedra se obtiene de grandes empresas extractoras de piedra de la zona cómo Blokdegal S.A. Luego la cooperativa aprovecha para hacer trabajos de corte a mano en los que no se necesitan máquina. Lo que para la grandes empresas es inservible para la cooperativa es material sobre el que trabajan. Es una labor de reciclado, un auténtico trabajo artesanal esculpido en piedra.

La restauración de monumentos y edificios es una de las tareas que Patrimonio Nacional ha encomendado a esta asociación empresarial. En su haber existen restauraciones como la Ermita de la Virgen de la Esperanza en Valdemorillo o la Fuente del Caño Viejo en Zarzalejo, que contó con un presupuesto de 180.000. Aunque en un principio la obra requirió de la categoría K7-E, de actividades de Construcción y Restauración de Monumentos y hubo demora en la adjudicación. Mampostería de granito, losas, puentes, columnas o ruedas de molino configuran otro saco de encargos. La misma Comunidad de Madrid encarga mojones para el deslinde.
La revolución tecnológica llegó a este oficio a mediados de los 80 y lo hizo tarde.
Nuria reconoce que la "gente viene y no sabe muy bien lo que pide. Es un trabajo que no es cortar un chorizo. No se pueden hacer cosas imposibles. La piedra al mismo tiempo no es uniforme. Está sujeta a variaciones de tonalidad y de color, ya que es natural. No es una plaqueta. La piedra tiene manchas... incluso envejece. La piedra vieja está muy solicitada y es difícil encontrar... es un mundo"
Lo cierto y pese a todo es que este oficio podría no pasar a otra generación. Hubo intentos recientes para la creación del Museo de la Cantería en Zarzalejo pero en la actualidad se encuentra estancado. Al mismo tiempo, se montó una escuela de Cantería en la misma cooperativa, en la que se dieron clases y que hoy se aplica a otras especialidades.
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