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18 Octubre 2011
Un popular dragón de aspecto repulsivo para algunos y extraordinariamente bello para otros. Se da aún su caza en algunas viviendas de municipios en la creencia de ser nocivo para el hombre. Y lo cierto es que es justo lo contrario ya que se alimenta de insectos y controla su presencia sin causar molestia alguna.
















Unos de los habitantes más peculiares y espectaculares del submundo del humedal por su especial ciclo biológico, su sofisticado vuelo y su destreza en la caza son las libélulas y los caballitos del diablo.
